BICARBONATO: Desempeña un importante papel en el mantenimiento del equilibrio del pH natural. BORO: Desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la función transmembranal. BROMURO: Estimula el proceso de reparación natural de la piel; actúa como antibiótico natural; ayuda a aliviar el malestar asociado con los trastornos de la piel. CALCIO: Fortalece las membranas celulares; ayuda al metabolismo celular de la piel; esencial para curar las heridas y prevenir infecciones; ayuda a limpiar los poros. CLORO: Imprescindible para un adecuado metabolismo celular. CROMO: Favorece una piel y un sistema circulatorio sanos. COBALTO: Posee propiedades beneficiosas gracias a su contenido en vitamina B12, esencial para la salud. COBRE: Desempeña un papel importante en la formación de elastina y colágeno, esenciales para una piel sana y tersa; favorece la salud de las membranas celulares; participa en la pigmentación de la piel. FLUOR: Favorece la salud en piel y uñas. YODO: Imprescindible para mantener el equilibrio de hidratación necesario para el metabolismo celular, la absorción de nutrientes y la eliminación de toxinas. HIERRO: Favorece un tono de piel sano. MAGNESIO: Una barrera de protección para los elementos estructurales de la piel y las enzimas que controlan el metabolismo de la piel; protege las membranas celulares. Un nivel bajo de magnesio se asocia con el envejecimiento prematuro de la piel. MANGANESO: Incrementa la producción de antioxidantes. Los niveles insuficientes de manganeso pueden producir dermatitis. MOLIBDENO: Un antioxidante necesario en altas concentraciones en la piel para una adecuada función celular. NÍQUEL: Necesario para integridad de la membrana y el adecuado funcionamiento de su metabolismo. FÓSFORO: Participa en la producción y reparación del tejido. Los minerales y compuestos del Mar Muerto POTASIO: Regula la transferencia de nutrientes a través de la membrana celular; ayuda a prevenir la formación de radicales libres y acné. SELENIO: Un antioxidante que protege la membrana celular; importante para mantener la elasticidad de los tejidos; protege contra la piel seca y la caspa. Los niveles bajos de selenio están asociados con el envejecimiento prematuro, los eczemas y la psoriasis. SÍLICE: Favorece la formación de colágeno; mejora la elasticidad y la densidad de la piel. SILICIO: Importante para el mantenimiento de la fuerza y del grosor apropiados de la piel, así como para la producción de colágeno. SODIO: Ayuda a evitar la formación de los radicales libres y mitiga el envejecimiento de la piel. ESTRONCIO: Participa en la formación del tejido conectivo, reduce irritaciones sensoriales tales como picor, ardor, prurito inflamación. AZUFRE: Importante en la síntesis del colágeno y la queratinización de una piel sana. VANADIO: Necesario para mantener un adecuado metabolismo celular. ZINC: Un antioxidante que ayuda a reparar tejidos y cicatrizar heridas; desempeña un importante papel en la formación de colágeno; ayuda a prevenir dermatitis y brotes de acné. Un nivel bajo de zinc está asociado con trastornos de la piel. |